Un mar bravo que habita en mi interior,
una sombra que mis pasos persigue,
fuerte ola de miedo que consigue
que mi alma esté llena de temor.
Desasosiego, villano traidor,
voz rumïante que hace que mendigue
un momento de paz y me fustigue
al no romper las cadenas del dolor.
Mi sonrisa es disfraz en la tormenta
de una lluvïa triste que me inunda
la razón que se asoma a la nada.
Mi existencia en mi lecho se lamenta
por los golpes de la vida iracunda
que diariamente me arrastra cual riada.