domingo, 30 de noviembre de 2025

Reina combatiente

Cambié mi corona por armadura

para luchar cuando el alma dolía.

Y seguí sonriendo cuando podía,

simulando estar llena de bravura.


Así estoy realizando esta aventura,

el camino, que Machado decía.

Con grilletes de mi melancolía,

cautiva del tiempo y su coyuntura.


Soy mujer, soy fuego, soy espuma.

Ardo en deseo y rompo en la orilla

de un vientre que en silencio grita


a un loco corazón que aún palpita

cuando la sangre de amor se perfuma

como si otra vez fuese una chiquilla.

sábado, 8 de marzo de 2025

YO, MI, ME, CONMIGO.

Mi padre desde que era chica

siempre me dijo y repetía

"Estudia para ser alguien;

no dependas de nadie, hija mía".

Y fui superando etapas, 

mirando por mis estudios, 

siendo la niña buena,

encerrada en su refugio.

La formación me hizo libre 

de ciertas dificultades

Mas seguía estando atada

a expectativas de mis padres.

Y llegó el amor un día, 

un amor que me inundaba 

del color y la alegría

que mi alma anhelaba.

Se volvió gris y oscuro

me perdí por el camino,

no podía encontrarme,

escapar era preciso.

Y como brisa del mar

un caballero andante,

con el aire del levante

y su brillante armadura

vino presto a rescatarme 

a la campiña de Extremadura.

Pero era don Quijote,

no el Amadís de Gaula,

donde solo había molinos

en su cabeza vio gigantes.

Me está costando mucho,

pero me están creciendo alas

para volar libre de culpas, 

para perdonar mis faltas.


Este poema lo dedico 

a la que no se dedica palabra, 

a la que escribe de otros, 

otros que no le dan nada.

Solo disgustos y traumas, 

traumas que lentamente sana.

Porque sabe lo que quiere,

no va a aguantar canallas

canallas sátrapas y embusteros,

bandidos que no dan la cara,

que se engañan a sí mismos,

que buscan solo sexo,

que quieren una chacha.


                                                                            
                                                                         En Berlanga, a 8 de marzo de 2025.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Teatro de Oro

 

Más liada que la pata de un romano.
Los dos en liza son hermanos,
cada vez siento más confusión.
Que no tiene solución,
que el mareo es mareo mío.
Mi sentío está muy perdío,
que me habla la mente y
que me grita el corazón.
Uno de ellos es tirano,
jugó con mi ilusión en vano,
para luego no hacer nada
y dejarme muy tirada
esperando sin razón.
El otro me desconcierta,
pues no llegó el primero,
pero lo conocí en febrero
y espero hasta el final de agosto.
La cruz de mi madero,
qué camino tan angosto,
como la calleja´el pañuelo
de su ciudad un señuelo.
Es dulce, amargo, arregosto.

domingo, 19 de marzo de 2023

DÉJAME

Déjame demostrarte que conmigo siempre serás tú mismo,

que pondré los ojos en blanco con tus chistes de mierda,

que recorrería cien mil kilómetros con mi Seat por ti.

Que el amarillo a partir de ahora es mi color favorito,

que no da mala suerte si lo llevas puesto encima tú.

Que hiervo a cien grados como el agua cuando soplas tu silbato,

que quiero perderme en el inmenso océano de tus ojos azul.

Que no hace falta que te gusten los libros de Jane Austen

porque ya me gustan a mí muchísimo por los dos.

Que lo único negro que tengamos sean las novelas de Dicker,

que sigas haciéndome mejor lectora con cada recomendación.

Que compartamos millones de desayunos, con tostadas de jamón;

que cada mes de julio nos volvamos a encontrar como el primer día.

Que sigas siendo el espejo que mejor refleja lo que quiero.

Que todo siga cobrando sentido desde que te conocí

cuando fui aquella loca que fregaba platos en un AIRBNB.

viernes, 14 de octubre de 2016

Un parche de olvido


Y aquí estoy, haciéndome la cena con el lékué. Verduras, verduras al vapor. Cenaré rápido, mientras miro la tele, aunque sin verla. Y después... Después empezaré a llenar la bañera de agua caliente para darme un baño. Mientras se llena, me prepararé una infusión. Cuando esté lista me iré al baño. Después, me la beberé lentamente, mientras el agua caliente reconforta mi cuerpo. Y, también en la bañera, cogeré la novela que estoy leyendo. E intentaré abstraerme de una realidad que me supera. Procuraré también dormir y que mañana ya no duela. Pero dolerá. Porque esto no se pasaré en tan sólo unos días. Sí, me meteré en la cama. Esa que hoy esta demasiado vacía. Probablemente me tomaré una pastilla, un ansiolítico, para relajarme. Para  despertarme mañana más risueña, quizá. Engañándome a mí misma. Porque en el fondo sé que todo esto es un parche. Un parche de olvido.


lunes, 16 de marzo de 2015

A mis hadas madrinas

Hay muchos tipos de amor, no solamente existe el amor romántico. Ese tipo de amor, el romántico, parece ser que me fue negado. En cambio, hay otro tipo de amor que llena mi vida, que me la alegra, me anima, me hace reír, me calma, me sostiene y me levanta cuando me hundo. Es el amor de mis amigas.

Soy tremendamente afortunada por haber sido bendecida con la amistad de unas mujeres tan maravillosas. Todas en algún punto tan diferentes y todas en algún punto tan similares. Miro atrás y en cada momento especial de mi vida ellas estuvieron a mi lado. En los buenos momentos disfrutamos juntas y en los malos supieron estar ahí para no dejarme caer o para curar mis alas rotas (o mi corazón hecho trizas por un hombre).



Luchadoras, valientes, comprometidas, inteligentes, especiales y hermosas. Todas y cada una de ellas son así. Quizás no sepan cuánto bien traen a mi vida y quizás tampoco sepan lo orgullosa que estoy de ellas.

En los días oscuros ellas son mi luz, en los días fríos ellas son el rayito de sol que me calienta, en los días abrasadores ellas son mi brisa, en los días lluviosos ellas son mi paraguas, en los días de tormenta ellas son mi refugio y en mi primavera son mis flores. Sin ellas estaría perdida, sin rumbo por este mundo cruel y atroz.


Vosotras sabéis todo de mí, mis gustos y aficiones, mi personalidad, mi forma de ser, mi forma de sentir y amar. Sabéis perfectamente como soy y seguís estando a mi lado. Porque quisisteis conocerme, sin prejuicios. Gracias por quererme con mis virtudes y con mis numerosos defectos, en definitiva por quererme tal como soy.